jueves 7 de julio de 2011

Los héroes no vuelven

Los ladridos volvieron a sacudirlo, aterradoramente cercanos, pero ya no tenía fuerzas para seguir huyendo... Juan Gómez se pasó una mano por el pelo, a la vez que dejaba escapar un sollozo entrecortado. Cerró los ojos y se recostó contra el árbol, mientras se preguntaba cómo había llegado a esa situación, tan tarde en el tiempo de cosecha, cuando todo en el Chaco era mejor. Pero un segundo después, cuando vio aparecer a los perros que se abalanzaron sobre él, advirtió que jamás llegaría a saberlo.



Tiempo de cosecha
Erskine Caldwell

Get some

 
El do de pecho, los muchos afluentes del Mississippi,

su espléndido aliento

que inventó las cúpulas y el aplauso.

Telón, telón, telón.

Deprisa, antes de que el candelabro se niegue a seguir tintineando,

antes de que las galerías se inclinen

y la seda se abarate.

Telón, antes de que entiendas ese aplauso.


 

Gunter Grass

Nueve

miércoles 6 de julio de 2011

Ciento volando

Las fuentes siempre esperan el beso de los pájaros.

Los pájaros, en la pajarería, lloran en algarabía.

Los pájaros han inventado algo mejor que la casa, han inventado el nido.

Ay, aquella paloma de Filis... y, ay, aquellos pechos nevados con que soñaba Meléndez Valdés mientras su esposa, junto a él, hacía calceta.

Las bandadas de pájaros deberían ser nombradas doctoras honoris causa de las Facultades de Aeronáutica.

Una golondrina no hace verano, y en el amor, un solo pico tampoco.

Ejército del Aire...., un título marcial, puede que sí, pero a mí me suena más a título poético.

La golondrina que se ha posado en mi balcón, como yo, se asusta al verme. Huye volando. Y yo no puedo.

El avestruz, con su plumaje de prudencia negra, como el hombre sensato, ¿para qué se va a tomar la molestia de volar?

El canario es un tenor que nos regala entradas desde su jaula operística.

El loro no imita la voz, sino su eco.

Nolli me tangere, parece gritar el águila, desde su altura.

Lo mejor, dicen, es un pájaro en la mano... Y yo que prefiero esos ciento volando.



Enrique Baltanás
28 de Febrero 2011

Madrugada


Se han ido los últimos amigos;
abro las ventanas para que salga el humo,
para que entre la impaciente luz del día.
Todavía la casa resuena con sus risas,
en los vasos hay huellas de labios,
también sobre mis labios;
aún resuena el motor de un coche,
aún oigo renqueante el ascensor.
Y entonces llegas tú, la no invitada,
y con el hosco silencio de costumbre,
retiras platos, vacías ceniceros,
y antes de que amanezca,
antes que el sueño llegue,
ya no queda en mi casa ni en mi vida
el más mínimo rastro
de la fiesta.


Madrugada
José Luis García


La idea de nación no es lo que ella misma piensa sobre sí en el tiempo, sino lo que Dios piensa sobre ella en la eternidad.

Vladimir Soloviev, La idea rusa (1888)



y El Aprendiz

Pánico a la Disco

No tengo mucha gana de escribir o contar cosas; en estos días de vacaciones la casa está llena de gente, familia, novias y comida que se trae como regalo de huertos cercanos y alguno lejano. Cosechas de temporada, a dios gracias. Ahora también aprovecho para dormir, que tenìa miles de hora de sueño atrasado. Solo queda una semana para incorporarme al trabajo y tengo la sensación de estar perdiendo el tiempo, además. Al final no he hecho nada. Aquí el Telón.

martes 5 de julio de 2011

Destino



Cómo iba a saber entonces, hace diez años,
esa noche en el cumpleaños de un amigo en común
cuando me dibujaste con el índice de tu derecha
sobre mi palma izquierda el ideograma de tu nombre,
que esa marca, invisible, iba a quedar en mí,
que iba desde entonces marcado igual que un animal
para siempre. Se enfrió lo que me quemaba
y me quedé mudo, mirando por la ventanilla de un micro
los campos pelados del terrible invierno del norte,
pensando en matemáticas, en sumas y restas.
Te perdí el rastro y volví a encontrarlo de vuelta,
y a perderlo y a encontrarlo, una y otra vez:
tenías el pelo más corto, luego más largo de nuevo,
teñido de tal color, anillos en las manos,
y un tatuaje rústico con el nombre de un novio.
Todo esto pudo confundirme en la superficie
pero nunca dejé de pensar en lo que me dijiste esa noche
en el bar: otra vez tal vez, dentro de un par de años…
Pasaron diez años. Los dos seguimos escribiendo.
Leer tus poemas, cada vez más hermosos, me da escalofríos,
me emociona. Las hojas están bailando en la esquina
para recibir la primavera, los pájaros cruzan el cielo,
los campesinos instalan en las esquinas de la ciudad sus puestos
con fruta. Envuelto en la humareda leve del te
leo un destino ambiguo en las líneas de mi mano.

 
Meng Jiasheng


Un largo puteo

¡Fuerza, Presidente!.

Caretas

Di la verdad.
Di, al menos, tu verdad.
Y después
deja que cualquier cosa ocurra:
que te rompan la página querida,
que te tumben a pedradas la puerta,
que la gente
se amontone delante de tu cuerpo
como si fueras
un prodigio o un muerto.


Suspirar como la Victoria de Samotracia

lunes 4 de julio de 2011

Egoteca de bolsillo

I Escribo, / llevo algunos libros / y sé que aún no he dicho / nada importante. Nada / trascendente. / Esgrimo / un corazón roto, otro más. / Es demasiado simple. / Como la luz de un cigarrillo / extinguiéndose / en el pavimento. / II He cambiado algunos poemas / por cervezas, por una bacha, / el mejor de los negocios / (al menos para mí). / Prefiero beber que escribir, / prefiero escribir que leer, / me refiero a leer en público. / Leer es como exhibirse. / Conozco muchos que gustan / de exhibirse, / se autonombran POETAS / y recitan eufemismos / a dos de tres caídas / el entierro del verso. / III Escribo, / llevo algunos libros. / Sus páginas sirven perfectamente / para anotar direcciones / o teléfonos / apresuradamente. / Para forjar enormes toques, / envolver pescado, / limpiarse el culo, / comenzar un incendio / en la estación de policía, / pulir el revólver / que apuntará a la cabeza / del próximo presidente. / Esgrimo / un corazón roto, otro más.



En el MySpace de Cristóbal Jodorowsky.

Sobre la decadencia de España


Una idea común a todo el pueblo español es la de querer conquistar Marruecos, Gibraltar y el reino de Portugal y, después, volver a ser una República.


Indicios de cambio
El viaje español del embajador turco
'Ali al-Wardani
1887


Rihla

Nos despedimos en Madrid, para volver a nuestras vidas separadas, dos emigrantes que andan por este Occidente rebosante de dinero, poder y cosas, este norte que nos ha enseñado a mirar desde la perspectiva del privilegiado. Tal vez por eso tenemos suerte de saber que existen otras perspectivas. Hemos visto desde otro lado.

Salman Rushdie
La sonrisa del Jaguar


Viajar, como contar -y como vivir-, es omitir. Una mera casualidad lleva a una orilla y pierde la otra.

Claude Magris
En la laguna


El otro laberinto español
Viajeros árabes a España entre el siglo XVII y 1936
Nieves Paradela



Pablo Alborán

sábado 2 de julio de 2011

Plenus rimarum sum

¿Porqué va a resultar agradable roer un diente con otro diente?
Hace falta carne si quieres saciarte. No pierdas el tiempo:
guarda el veneno contra aquellos que sienten admiración
por sí mismos: yo reconozco que esto no es nada.



Marcial
Epigramas

Salida al Mar

No se trata de atesorar conocimientos, sino de instaurar en cada individuo su mejor posibilidad.


Neila et al

viernes 1 de julio de 2011

Ojos verdes

La idea de que guionistas y directores de Hollywood puedan prever el porvenir y avisar al poder, como el oráculo de Delfos en la Grecia antigua o los quirománticos en Roma, es tan típicamente hollywoodense que ha inspirado numerosas películas y novelas. Por ejemplo, en la película "Los tres días del Cóndor" (1975), el personaje principal Joseph Turner trabaja para una oficina neoyorquina de la CIA, disfrazada tras una supuesta fachada de Sociedad de Historia Literaria Americana. Su trabajo, como el de de sus colegas, consiste en leer todas las novelas publicadas en todas las lenguas a fin de encontrar guiones originales, nexos comunes, nodos o localizar eventuales fugas. Sus notas de lectura se graban luego en un ordenador, se centralizan a nivel jerárquico superior y todas las pistas propuestas se comparan con los datos y las informaciones de la CIA para revelar eventuales correlaciones con indicios de actividades subversivas. Todo esto se hace con la idea de que la ficción preceda a lo real.


"Nos gustan las historias, especialmente las historias de jovencitas que van a la escuela en Afganistán"
George W. Bush en Afghanistán


Fuente: Storytelling: la máquina de fabricar historias y formatear las mentes.
Christian Salmon

 

Arte, hágalo usted mismo

Yo quería contar el sucedido sin poner nombre al protagonista ni decir dónde sucedió y aun sin pudiera ser sin palabras porque sin palabras se me ocurrió, aunque hay quien cree que es imposible imaginar sin ellas.

Unamuno
“El héroe”