martes 7 de junio de 2011

Único

"Recuerda siempre que eres único, exactamente igual que todos los demás."

@gerardcd



Pandora

Sobre la privacidad

Mi diario es un asunto privado, pero como ignoro el momento en el que me llegará la muerte y puesto que, por desgracia, no me siento inclinado a considerar seriamente mi autoextinción, me temo que estas páginas las verán otros. Ya que, de todos modos, entonces estaré muerto, no debería importarme demasiado quien las ve o cuando. Me llamo Antonio. Soy escritor aficionado, afirmación que me atormenta cuando pienso que alguien dará con mi relato y lo leerá, pero siempre me han disgustado profundamente los relatos con escritor de protagonista. Así que reclamaré para mí otro papel, uno que, si bien no ssutituya al primero, sí lo complemente, y será el de hijo, hermano, aficionado al arte, ciclista. Y aunque no sea por otro motivo me quedo con esta última ocupación, que tantos callos me ha provocado por la vergüenza que le causaba a mi padre, quien, durante años, se refirió a la bicicleta como "el familiar". Soy Antonio Matamoros. Como en casa, podéis llamarme Toni.

Tengo la piel blanca, con muchos lunares, el pelo castaño que suelo llevar largo y la nariz ancha y levantada, medianamente alto. Mis antepasados fueron labradores, pastores o carniceros y hubo hasta algún alcalde en la época más dura, de la posguerra tras la guerra civil, que presentara la dimisión ante el Movimiento por negarse a proporcionar el nombre de sus vecinos, gente de izquierda, para ser encarcelados o fusilados. En Almendralejo, Fuengirola, Badajoz y Mérida, he alterado el orden público, sin consecuencias. Reconozco que todo fue fruto de mi impericia en noches de juerga y bien pudiera haber ocurrido más veces si no me hubieran detenido los amigos que me quedan, y por eso, la sociedad que habito dice que era un Fiesta, un rebelde consciente de su alocada juventud. Afortunadamente, los jueces comprendieron el sentido y significado de mi discapacidad cuando me puse a saltar delante de la policía gritando: "Seguridad, seguridad", de manera diferente a los fiscales y abogados que me acompañaron al juicio.

Aunque tengo complexión atlética, no juego demasiado al fútbol o al baloncesto. Lo mío es más la elasticidad y el fondo, me encanta nadar a unque siempre me han interesado los deportes de grupo por su condición de catárticos catalizadores de los humores comunales y el arrope del trabajo en equipo. En la masa todo el mundo encuentra su sitio aunque no pueda llegar muy lejos. Así que  tampoco soy demasiado gregario ni individualista, la verdad, no me interesa competir contra otras personas, sean mujeres u hombres; para eso prefiero las máquinas porque con ellas nunca hay nada personal. Practiqué rugby en mi juventud y recuerdo el glorioso tercer tiempo, en el que la cerveza y las chicas guapas corrían parejas tras el esfuerzo. Escucho a Eunaldi, los Rolling Stones, cuya savia nos transmitimos de hermano en hermano, generación tras generación, además de flamenco, jazz, y toda la música que merezca la pena. Ya sea en mi viejo equipo de música, en Radio 3, las emisoras portuguesas que sintonizamos cerca de A Raia (La Frontera) o cualquier otra radio fórmula o de noticias con las que me quedo dormido mientras el sol llega. Antes, pensaba que todo lo que escuchas dormido se queda en el sistema límbico y la verdad es que, a veces, sucede que conozco cosas que no debería saber ni sé dónde las he aprendido. 

Estudié Publicidad y Relaciones Públicas y también Comunicación Audiovisual, ambas de Ciencias de la Información, en Badajoz y Madrid, sin llegar a acabar ninguna de ellas.  Por tanto, tengo dos medias carreras o, lo que es lo mismo, un montón de humanidades acumuladas que oficialmente no sé para qué valen pero te dan mucha labia y buena conversación además de espíritu crítico. Se me da bien la lengua, quizá haya leído demasiado, pero pienso que hacerlo es un requisito para ejercitar la imaginación y escribir bien. No sé bailar aunque me gusta, y fue observando a mi hermano pequeño como comprendì, hace años, la belleza de la danza. No crecí en una ciudad grande o con mar sino en el Oeste, donde el tiempo y el clima cobran una dimensión diferente a las  nubes que bloquean, polutas, la atmósfera de otras ciudades mejor comunicadas y más habitadas. Además, la ciudad en la que vivo se sitúa en el único vórtice de toda la Península Ibérica donde confluyen anticiclones, borrascas, altas y bajas presiones, para provocar un bucle atmosférico que sale disparado al resto del mundo, debido a la altitud sobre el nivel del mar. Sólo tenéis que ver un mapa de isobaras para  comprobarlo y, por eso, creemos que el cielo es un protector de nuestras cabezas y el hogar de nuestros genii, espíritus familiares. Aquí el Sol ríe casi siempre.

Mi familia tenía una chalé en el campo, donde pasábamos los veranos, que vendimos para hacer la casa. Mi abuelo fue médico, mis tíos y algún primo, también. Mi madre es una digna ama de casa y mi padre empleado de banca, jubilado hace muy poco tiempo. Ellos, con sus cosas, se mantienen estupendamente. Nos vemos todos los días, porque aún vivo con ellos, por la mañana, por la noche y cuando voy a comer. En nuestra casa, mi padre ha sido siempre la cabeza y mi madre el corazón, y nunca me han enseñado algo que fuera equivocado o inútil.

Continuará..

Basado en "X"
Percival Everett
Blackie Books

Nube

Creo que es posible crear, incluso sin haber escrito nunca una sola palabra o haber pintado un cuadro, simplemente moldeándo tu vida interior. Encuentra a alguien para ser exitoso. Levanta sus esperanzas. Piensa en sus necesidades. Cuando el agua supere el nivel, sigue a las ratas.

lunes 6 de junio de 2011

Bubble

Si las paredes hablan

Forever alone

El individuo integrado requiere ser adiestrado.

Las lilas de Jeleton

No siento al amor llorar
lo siento entristecerse
retorcerse entre mis manos
y no lo puedo tocar.
Quisiera cogerlo, estirarlo
y su mensaje descifrar
aunque me tirara años
leyéndolo sin parar,
así tendría el secreto que
tantos anhelaron encontrar,
pero no sé por qué algo me dice
que no lo podría revelar.

Apuntaos


Aforismos

"Lo malo de la guerra Civil es que no sabes si el enemigo es el otro o eres tú."


Miguel Gila

Me


Diletante,s

Gracias a la gran plaza pública que es Internet, aquello que durante mucho tiempo fue propio de lo marginal (la copia, la comunidad, el prototipo y el amateur) se hace visible con la dignidad que confiere lo auténtico.


Image]

¿Qué más da quien gane en Portugal?


Adieu

Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible para los ojos, y es el tiempo perdido con tu rosa lo que la hace importante.



Saint-Exupery
El principito



EUDLF
Zorro Veloz

Pornsaint

"A pesar de sus años, Borges era un maestro del amor, conocía de memoria toda la literatura erótica, y sus técnicas, de India, China y Japón, y las practicábamos. No le era fácil (a Borges), nunca había pasado buenos momentos con las mujeres en la cama, pero , yo le decía: Georgie, soy su geisha. En realidad el destino Ginebra, fue para relajarnos y no sentir el asedio de la gente, la prensa.
"Aquí fui feliz y por eso es el mejor lugar para los dos", me dijo al pisar tierra Suiza.
Sus formas de hacer el amor, no eran para nada comunes, él para entrar en calor necesitaba primero que le leyera algún texto erótico, a veces era el Kamasutra, o una novela de Kawabata, incluso le encantata el Marques de Sade. Después de hacer el amor, escribía algún poema, pero no diré cuál fue fruto de la inspiración erótica.
En referencia a medios españoles que la maltratan diciendo que ella fue la secretaria de Borges, retruca "que lo de la secretaria no es así, y la verdad es que sí tengo interés en que me tomen como una geisha de Borges, en su sentido mas profundo,", dijo la mujer de uno de los escritores más emblemáticos del siglo XX.

Nerd art

Soy indigno

Habla de una discusión con la madre, alguien que ve en una esquina, se mete el dedo en la nariz, camina por una ciudad de Estados Unidos, diciendo, "miren esto no es lo mismo que caminar por la ciudad."
Es la mirada del escritor caminando por un sitio donde es nadie, rescatar el espíritu de Kafka y sus diarios, no es que copie su estilo sino que vivifica una posición ante el mundo.

La vuelta al día en 1001 noches, ochenta  noches en 1001 mundos, las mil y una noche en una vuelta de ochenta días.


Carnegie y Kafka

Carro abandonado

domingo 5 de junio de 2011

El séptimo hombre

El séptimo hombre permaneció unos instantes en silencio mirando a quienes lo rodeaban. Nadie dijo una palabra. Ni siquiera se los oía respirar. Nadie cambió de postura. Todos esperaban a que el séptimo hombre prosiguiera. El viento había cesado por completo y, en el exterior, no se oía nada. El hombre volvió a tocarse el cuello de la camisa buscando las palabras.

—A mí me parece que lo verdaderamente temible en esta vida no es el pánico en sí mismo —dijo el hombre unos instantes después—. El miedo existe. Eso es indudable. Se nos muestra bajo distintas formas y, a veces, domina nuestras vidas. Pero lo más temible de todo es dar la espalda a ese miedo y cerrar los ojos.

Actuando de esta manera acabamos cediéndole a algo lo más valioso que hay en nuestro interior. En mi caso…, ese algo fue una ola.

Haruki Murakami

Revolución clásica

Cambiar todo para que nada cambie.

Al moahda

Circulaban en la intensa quietud de la noche, haciendo sonar el calxon atropelladamente al pasar por su casa, a veces. No podía evitar oirlo, no era que le interrumpiera el sueño, pues oía sus propios pasos satinados arriba, pero esperaba el amanecer. Oír cantar el primer pájaro a las cinco y media de la mañana.

Llegó al paseo con la luminosa lluvia tenue de pelusa que invisible caía de los eucaliptos. La ropa pajeada como en una revuelta caída del cielo era una tarde de primavera, oìa el rayo ahora cierto dios en la plaza donde se despedían las olas. Le gustaba el tiempo atormentado, era parte de su sí encontrarse en él. Nunca le pasó nada. Al volver a casa, en el paso de cebra encontró grabado un me. Después empezó a llover.

Únicamente cuando se pierde todo, somos libres para luchar

¡Escapa!
¿Por qué?
Porque eres inocente.

El amigo solanáceo

En su paseo, el mapache encontró algo familiar en la hierba. Pensó en dejarlo crecer y acabar de raíz con el aburrimiento.
En un árbol cercano, lo que crecìa era la envidia.
Una larga noche de ilusiones y esperanzas ... y de perfidia. Por la mañana, sueños rotos. Un gato alado huía con un tesoro robado.
Pero el Rey Roland es caritativo. Regaló al mapache un amigo solanáceo. Ahora son dos. Y los Jardines son grandes y verdes.
Al caer el otoño, el gato miserable es despojado de los regalos del Rey.
Otros son recompensados.

FIN


Los Jardines del Rey Roland
"
Frutas y hortalizas"


X

La sombra no existe. Lo que tú llamas sombra es luz que no ves.

Si te acercas a la sombra, en poco tiempo conseguirás ver.

Y entonces no será sombra, sino luz.

sábado 4 de junio de 2011

Blowjob

El aire huele a humo.

Desconocido

El conocimiento ni entiende de fronteras ni de política. Tiene pasaporte diplomático para viajar y posarse donde quiera.

Noche de San Juan en Frumentaria


Una noche más alzamos un gran fuego
de llamas y brazos
para ocultar el resplandor de otras
hogueras que hace ya miles de siglos
están ardiendo arriba, en los prados oscuros:
hogueras de un incendio demencial,
en expansión, remoto, de algún dios.

Antonio Colinas


videoretrato Maika Makovski

Ley de Igualdad de Trato

Hamartia

Solo si sale sale.

viernes 3 de junio de 2011

Felicidades Rafa¡¡

Fin de semana de Tintín en Roland Garros (inédito).

Las palabras y las cosas

Hasta fines del siglo XVI, la semejanza ha desempeñado un papel constructivo en el saber de la cultura occidental. En gran parte, fue ella la que guió la exégesis e interpretación de los textos; la que organizó el juego de los símbolos, permitió el conocimiento de las cosas visibles e invisibles, dirigió el arte de representarlas. El mundo se enrollaba sobre sí mismo: la tierra repetía el cielo, los rostros se reflejaban en las estrellas y la hierba ocultaba en sus tallos los secretos que servían al hombre.

Michel Foucalt

Obscuro oboe de bruma

En el fondo del bosque
donde nunca estuvimos
respiramos el fuego,
ardemos derribados como troncos sonámbulos.

Dioscuros, n 7(Astrolabio, 196)


Más cuando no se ha estado en el fondo del bosque, el cosmos a cuyo ritmo respiratorio no ha logrado acomparsarse el hombre, para el que lo siente y no lo toca, de la dualidad turbadora que desde el enigma no puede conciliarse.
Hacia el orden y la locura de las estrelllas.


Respirar
La Palabra poética de
Antonio Colinas

Variaciones sobre un tema original


Jamás olvidaré aquel lejano país


No olvidaré como la pequeña luna


Jamás podré regresar


Nunca olvidaré aquel tiempo



interpretación de Theo van Hunter sobre el "Enigma" de Elgar

jueves 2 de junio de 2011

Han comenzado

Otras formas, otros lugares

buscaba una isla

un objeto encerrado en el vacío

el cuerpo que hubo en el ángulo que ocupa ahora mi cuerpo

la perplejidad de habitar

el espacio

►◄

INSTALANDO CONSTITUCIÓN 2.0
██░░░░░░░░░░░░░░░░░░ 5%
▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬Esta dulce mentira siempre hambrienta
no me da nada a cambio.
Cierro los ojos.
Salgo sin manzana y sin agua a la vida
cómo un tránsito obligado.
Mi perro entiende mejor esto.
Paseo por la misma calle cada mañana
y veo un ciego caminando muy deprisa.
Tengo los ojos abiertos y el dolor acude a ellos.
Las lágrimas caen sumisas en el pavimento.
Hay un charco de preguntas.
Mi perro orina en él,
entiende que eso es la vida.
Cierro los ojos.
Aún busco algo de caridad en la belleza,
busco en la inquietud anegada por el hambre.
Hoy el ciego camina más lento y roza mis párpados:
Ha dejado caer una manzana.

© Cecilia Quílez
Vísteme de largo (Calambur, 2010)

Pa una vez que ligo

" Antes de marcharse derribó los libros de las estanterías y encendió con ellos una hoguera en el patio, justo al lado de donde estaba enterrado su perro. El aire de la tarde venía cargado con el olor de la lluvia y él pensó que tendría tiempo de quemarlo todo. Después buscaría su maleta en el desván y metería en ella un par de camisas. Nada más. Cuando ella llegase a contarle sus mentiras sería tarde, ya llovería y unas brasas humeantes en el patio serían la única huella de que él estuvo allí. Todo quedaría limpio finalmente y cuando amaneciese de nuevo él estaría lejos olvidando lo más rápido posible todo lo ocurrido desde aquella tarde fatídica en que la encontró en la cola de un cine. Sólo esa sería su venganza; no dejar que ella supiese hasta qué punto conocía él su pasado y que en realidad no lo engañó nunca.
La lluvia apagó la hoguera y dejó a Hamlet y a Mi Lady y a Mathias Hoepke con la palabra en la boca. Acabando siempre sus frases en un borde quemado. Contempló los restos con la maleta en la mano, empapado, mientras las gotas bajaban por su cara, por su cuello, por sus brazos, como un torrente furioso. Y así se quedó. Pálido y mojado.
Ella se sentó a su lado, a la luz de una vela y mientras los envolvía la noche comenzó a contarle sus mentiras. Aullaba un perro y él bebía en silencio mientras hacía ver que la escuchaba."

Extraido de "Sinfonía número 13 en Re mayor para cuervos y orquesta" de Marcel Tennembaum

Robots

Una delicada y engrasada colección de algo más que mecánica bidimensional en "Una de robots" de Brian Despain.

Río Mundo

Aquel niño que fui, me vino
cierta vez: extraño el rostro.
Nada dijo. Marchamos:
cada uno de nosotros, en silencio, fijo en el otro
. Como un río corriendo extrañamente
pasaban nuestros pasos.

Nos juntaron, en nombre de esta hoja golpeando en el viento,
las raíces. Y éramos como un bosque
escrito por la tierra, regado por todas las estaciones,
al separarnos.
¡Oh niño que yo fui, avanza, ven!
¿Qué será lo que, ahora, puede juntarnos?
Y
¿qué vamos a decir?


Siria 1930

Presunto inocente


via:lolacomomola


En la isla de Nuncaira las cabras eran felices

Uno: estamos en peligro, un peligro mortal. Dos: ya casi no podemos distinguir entre lo que nos acaricia y lo que nos aplasta; de forma que el trabajo en los márgenes del horror cobra una delicadez de miniaturista persa. Tres: no voy a renegar de mi trabajosa fidelidad a la frágil carne humana, con todos sus sudarios y todas sus resurrecciones, con todas sus humillaciones y todas sus epifanías. No voy a renegar.


JORGE RIECHMANN
Con los ojos abiertos.
V:

Inversión de la prueba

"Soy un paranoico al revés. Siempre sospecho que la gente está planeando algo para hacerme feliz."

Jerome David Salinger

Out of nowhere

Una mujer es capaz de llorar lo suficientemente alto como para que al resto del mundo le parezca que su tristeza está hecha de silencio. Es entonces cuando surge el miedo a quedar sola por tener una caja de pañuelos cerca. La gente está dejando de comprarlos porque presuponen la evidencia, la alergia, el novio que no está, los niños que no aprueban, la guerra en la cola del pan, las obras en el piso de arriba que no te dejan dormir, que no te dejan. Y el llanto se hace en el lavabo porque es la forma más higiénica de sucumbir a la hora de nombrarnos lejos. Luego se desplaza al sofá, al suelo, mientras el televisor acolcha los gemidos a base de noticias. La pena de otros es la nada que nos alimenta vivos, ciertamente nostálgicos para que los demás comprendan el peso, la altura y la latitud de nuestras dudas. Tenemos que hacer frente a la colcha sin sábana, porque sólo así podremos comprender que la soledad se parece demasiado a un aeropuerto. La gente sigue ahí, pero no se acerca.


Pauline Drome

miércoles 1 de junio de 2011

Si fuera poeta..


Es la estirpe de los enumerados, no simplemente vivos, sino vivientes. En lugares señalados o en medio de la ciudad entre los hombres indiferentes, dentro de una muerte parcial que les deja un tiempo que les envuelve en una especie de gruta en la que pueden esconder un prado o un jardín que le sofrece un fruto puro y un agua viva que les sostiene ocultamente: sueño, cárcel a veces, silencios impenetrables, enfermedad, enajenación, muertes aparentes...

Simplicidad, pureza, nitidez sellan a estas figuras haciéndolas recognoscibles. Lo que en ellas se afirma y resplandece es su condición de criatura -figuras, palabras del primer Poema.

Estas tres partes de noche son todas una noche; pero tienen tres partes como la noche, porque la primera, que es la del sentido, se compara a prima noche, que es cuando acaba de carecer del objeto de las cosas; y la segunda, que es la fe, se compara a la medianoche, teotalmente es oscura; y la tercera, al despidiente, que es Dios, la cual ya es inmediata a la luz del día.


Pepino español

Mi hermano en Alemania.

La playa de Antígona

Existir es resistir, ser "frente a", enfrentarse.
El hombre ha existido cuando, frente a sus dioses,
ha ofrecido una resistencia.

Pues hay un tiempo detenido y cuajado en la montaña
en el pulmón de la noche astral.
Un espacio sonoro en lo profundo del bosque
que se atreve a negarla,
que le escupe a la Muerte.

Ya me va despertando una sombra de pájaros
invade silenciosa mi cuerpo adormecido
el dios que acaso fui.


La sabiduría del desierto

Érase una vez un discípulo a quien su maestro ordenó dar dinero a todo el que lo insultaba durante tres años. Cuando este período de prueba hubo terminado, el Maestro le dijo: "Ahora puedes ir a Atenas y aprender sabiduría". Cuando el discípulo estaba entrando en Atenas, se encontró a cierto hombre sabio insultando a todo por el que allí pasaba. También insultó al discípulo que, inmediatamente, rompió a reír. "Por qué te ríes cuando te insulto?" preguntó el hombre sabio. "Porque -dijo el discípulo- durante tres años he estado pagando por esto y ahora tú me lo das por nada". "Entra en la ciudad, -le dijo el sabio- es toda tuya."


Thomas Merton

Respira

Al principio, los árboles son árboles y las montañas, montañas; después, los árboles ya no son árboles ni las montañas, montañas; pero después, los árboles vuelven a ser árboles y las montañas, montañas.

La horma de mi sombrero

"Ante el testimonio inapelable de la correspondencia entre Pere Quart y Benguerel, a falta de una cinta magnetofónica, ni que fuese trucada -pero, ¿quién tenía en 1949 una cinta magnetofónica para llevársela al premio Joanot Martorell, en la Barcelona de la literatura resistente que no del estraperlo?-, no me queda más remedio que pedir disculpas, una vez más, por ese padre, Dante de pacotilla ante un Carner auténtico, que me obsequiaba con melocotones de oro, mientras él, experto en sonrisas, cigarros y "bresques de mel", se dedicaba a decir pestes de su Virgilio, corroído por un rencor dantesco. Puede que mi padre fuese un hipócrita, pero los melocotones de Carner eran de oro, de oro puro, y fue él, mi padre, quien me los dio. Confío en que Carner y él, se los estén comiendo, los melocotones, en alguna parte, lejos de aquí. "

Joan Sagarra