viernes, 7 de octubre de 2011

La hermana

Maestro, su alma está sana, pero su cuerpo ha reaccionado a una mentira. Y yo ignoro cual es esa mentira que se ha ensañado con su cuerpo y su sistema nervioso. La mayoría de las veces no llegamos a aclararlo. El enfermo muere o se cura, pero sobre la mentira no llegamos a saber nada. No puedo recetarle la vida en forma de medicamento. Un día se levantará de esa cama, pero sólo cuando quiera hacerlo.


Sándor Márai
1946

2 comentarios:

Laura Uve dijo...

Sándor Márai, me encanta. Este fragmento es profundo y te llega al alma, cosa habitual en sus textos.

Por encima de casi todo, odio la mentira, la falsedad... estoy convencida que `puede provocar una auténtica enfermedad.

Un beso!!

Antonio dijo...

Sí, es cierto. No pienso crecer.