viernes, 2 de septiembre de 2011

Actualidades

vivamos de pronto sin pensar 

bajo los honestos árboles 
como un río. el cerebro del agua 
-hábilmente-ondulada persigue el airado sueño 
de la orilla. A medianoche 
la luna araña la piel de las colinas alineadas 

una afilada nada empieza a cortar 

vivamos como la luz que mata 
y como el silencio 
pues después de todo está el Torbellino: 
(después de mí) amor; y después de ti. 

A veces siento vagas no 
sabría decir cuán vagas tenues lanzas- de Presente y a Las flechas-del-Después obligando a hacer 
a nuestras bocas algo rojo, algo alto 


E.E. Cummings 
Tulipanes y Chimeneas
1922