lunes, 6 de junio de 2011

Pornsaint

"A pesar de sus años, Borges era un maestro del amor, conocía de memoria toda la literatura erótica, y sus técnicas, de India, China y Japón, y las practicábamos. No le era fácil (a Borges), nunca había pasado buenos momentos con las mujeres en la cama, pero , yo le decía: Georgie, soy su geisha. En realidad el destino Ginebra, fue para relajarnos y no sentir el asedio de la gente, la prensa.
"Aquí fui feliz y por eso es el mejor lugar para los dos", me dijo al pisar tierra Suiza.
Sus formas de hacer el amor, no eran para nada comunes, él para entrar en calor necesitaba primero que le leyera algún texto erótico, a veces era el Kamasutra, o una novela de Kawabata, incluso le encantata el Marques de Sade. Después de hacer el amor, escribía algún poema, pero no diré cuál fue fruto de la inspiración erótica.
En referencia a medios españoles que la maltratan diciendo que ella fue la secretaria de Borges, retruca "que lo de la secretaria no es así, y la verdad es que sí tengo interés en que me tomen como una geisha de Borges, en su sentido mas profundo,", dijo la mujer de uno de los escritores más emblemáticos del siglo XX.