viernes, 3 de junio de 2011

Obscuro oboe de bruma

En el fondo del bosque
donde nunca estuvimos
respiramos el fuego,
ardemos derribados como troncos sonámbulos.

Dioscuros, n 7(Astrolabio, 196)


Más cuando no se ha estado en el fondo del bosque, el cosmos a cuyo ritmo respiratorio no ha logrado acomparsarse el hombre, para el que lo siente y no lo toca, de la dualidad turbadora que desde el enigma no puede conciliarse.
Hacia el orden y la locura de las estrelllas.


Respirar
La Palabra poética de
Antonio Colinas