
Érase una vez un discípulo a quien su maestro ordenó dar dinero a todo el que lo insultaba durante tres años. Cuando este período de prueba hubo terminado, el Maestro le dijo: "Ahora puedes ir a Atenas y aprender sabiduría". Cuando el discípulo estaba entrando en Atenas, se encontró a cierto hombre sabio insultando a todo por el que allí pasaba. También insultó al discípulo que, inmediatamente, rompió a reír. "Por qué te ríes cuando te insulto?" preguntó el hombre sabio. "Porque -dijo el discípulo- durante tres años he estado pagando por esto y ahora tú me lo das por nada". "Entra en la ciudad, -le dijo el sabio- es toda tuya."
Thomas Merton
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