En su paseo, el mapache encontró algo familiar en la hierba. Pensó en dejarlo crecer y acabar de raíz con el aburrimiento.En un árbol cercano, lo que crecìa era la envidia.
Una larga noche de ilusiones y esperanzas ... y de perfidia. Por la mañana, sueños rotos. Un gato alado huía con un tesoro robado.
Pero el Rey Roland es caritativo. Regaló al mapache un amigo solanáceo. Ahora son dos. Y los Jardines son grandes y verdes.
Al caer el otoño, el gato miserable es despojado de los regalos del Rey.
Otros son recompensados.
FIN
Los Jardines del Rey Roland
"Frutas y hortalizas"
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