lunes, 7 de marzo de 2011

El silencio de la ballena

Ella no es como cualquier otra ballena. A diferencia de las otras ballenas, no tiene amigos. No tiene familia. Ella no pertenece a ninguna tribu, clan o manada. Ella no tiene un amante. Ella nunca tuvo uno. Sus canciones vienen en grupos de dos a seis llamadas, con una duración de cinco a seis segundos cada una. Pero su voz es diferente a cualquier otra ballena. Es única: mientras que el resto de ballenas de su clase se comunican entre 12 y 25 Hz, ella canta a 51.75hz. Ese es precisamente el problema. No hay otras ballenas que pueden oírla. Cada una de sus llamadas desesperadas para comunicarse sigue sin respuesta. Cada grito ignorado. Y con cada canción, sola, se vuelve más triste y frustrada. Sus notas profundizan en la desesperación según pasan los años.
¿Le suena familiar?

2 comentarios:

Cisne Gaseoso dijo...

No sé de dónde has sacado esta historia, no sé si es una historia real o no...pero me ha llenado de pesar.

No "cantar" en el registro de los demás, siempre trajo soledad al sujeto, fuera hombre o ballena.

Historia animal. Historia humana.

Antonio dijo...

Es una historia real sacada de un artículo del New York Times en 2004. Quería hablar sobre las señales y la incomunicación. Esa ballena nunca estará sola. Acabó el Carnaval: "Todo aquel que piense
que la vida es cruel
nunca estará solo
Dios está con él"

Feliz día/noche