sábado, 4 de diciembre de 2010

Hombre Oveja

El Hombre Oveja hizo como le decían, y cuando quiso darse cuenta ya había alzado el vuelo la Señora Cuerva de Mar. Como era la primera vez que volaba, el Hombre Oveja tenía miedo y se aferraba al cuello con todas sus fuerzas. Desde el cielo podía verse el mar, el bosque, las colinas,... El verde del bosque y el azul profundo del mar se extendían hasta el infinito, y entre ellos había como un cinturón de arenas blancas. Era una vista preciosa.
(...)
Cuando abrió los ojos, el Hombre Oveja se encontró en su cama, en la habitación de siempre.


Haruki Murakami
"Feliz navidad, hombre oveja"


Le Vent Nous Portera
Les Charbonnieres de l'Enfer