martes, 3 de agosto de 2010

Dos días..

Dos días más tarde, un afanoso camión cubierto por afiches con la imagen del vate que rezaban "Neruda, presiente" llegó a secuestarlo en su refugio. El poeta resumió la impresión en su Diario: "La vida política vino a mí como un trueno a sacarme de mis trabajos. La multitud humana ha sido para mí la lección de mi vida. Puedo llegar a ella con la inherente timidez del tímido, pero, una vez en su seno, me siento transfigurado. Soy parte de la esencial mayorìa, soy una hoja más del gran árbol humano."

"El cartero y Pablo Neruda"
Antonio Skármeta


Coda: La conciencia no se sujeta al dictado de la gramática.