Eligió el que era, sin dua, su cuadro preferido: El paso de la laguna Estigia, de Joachim Patinir. El cuadro está en el museo del Prado y representa a Caronte con su barca en medio de la laguna hacia el infierno. Se ven también ángeles que señalan al paraíso y al cancerbero con tres cabezas. Como se pueden imaginar, el miedo a la muerte era otra vez un protagonsita literario. Un miedo razonable: a punto de acabar esta novela, moría con tan sólo sesenta y un años. Antes de que lo incineraran y de que se esparcieran sus cenizas por la mar Doméstica, se le colocó, siguiendo su voluntad, una moneda de oro en la boca."El azul del infierno"
Propiedad del Ministerio de Cultura
The Coral
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