viernes, 4 de junio de 2010

Genealogía

Prefiero no distinguir
el cuerpo del espíritu.
Son la misma cosa
en una genealogía
que se remonta
de Platón a Jesucristo.

Esto es mi cuerpo;
aquí coinciden
el amor y el lenguaje.
Maldito el que derriba
la casa de los pájaros.


"n"

1 comentarios:

MBI dijo...

Esto me ha recordado
que tengo que tomar menos
magdalenas y leer más a Proust,
hace años que lo olvidé
en el tiempo...ese del que él hablaba.
Me gusta tu comentario
es inteligente
saber
esculpirse...
en la ironía...