Los relatos nos enseñan las leyes de la comunidad y distribuyen el sufrimiento. A través de las historias, el individuo siente que su sufrimiento puede ser compartido por los demás. El relato trae consigo lo que la comunidad debe saber para sobrevivir; ése es el sistema de conocimiento al que me refiero. Una narración hecha de mentiras es más perspicaz, aguda y útil que una respetuosa de los hechos. Soy Homero, el hermano ciego.
E. L. Doctorow
El País
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