Los vecinos son curiosos y burlones, en cambio los viajeros son agradecidos y laboriosos, por ejemplo, ayudan a pintar “La Casa Pintada”. La Casa Pintada era grande y tenía el tejado en punta. Dragones pintados subían por las cuatro esquinas como por una colina de tejas verdes. El niño leía con el corazón en la mano. Tropiezas con la realidad, corres tras un sueño...M. del Amo
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