lunes, 1 de marzo de 2010

Abrazo de nata

En este bocadillo de fiesta
que a veces es la vida
tenemos los años
el tiempo
los amigos
las risas bañadas en aceite.

Pero también hay un hueco
en nuestras viandas
para la nostalgia en su punto
para la fiebre hervida
para el dolor con clavo
y otras especias.

Después de todo, el mar
empuja la herida que se atraganta
en la boca del miedo...
¿De postre?
Tomaré otro abrazo de nata
otro beso de chocolate.

La esperanza, como el hambre
suena en mis tripas. Sobre la mesa
un plato vacío.
Como ya sabréis algunos, el mundo
no es un lugar perfecto.


Quinta del
Setenta y pico