viernes, 4 de diciembre de 2009

La Palmera

Una de las características de la palmera es que muere de pie. Permanece imponente, indiferente a su esterilidad, e incluso puede sorprender a su dueño con el inicio de una nueva época fértil en una segunda etapa de su vida. Al igual que con ella sucede con su dueño: cuando crees que está viejo y que su salud se ha derrumbado, sigue levantándose a sus quehaceres como si hubiera nacido de nuevo. La vida en él no tiene límites, sino que se prolonga hasta la misma muerte. Créeme, tú que nunca has bebido de las aguas del Draa ni te has secado con las arenas de su valle. Créeme, tú que no has oído las confidencias de las palmeras en las nubes del cielo, movidas por el aire y contoneándose de placer hasta tocarse sus racimos para luego separarse un poco y volver a empezar.