viernes, 4 de diciembre de 2009

Ishrâq

Es de mí de quien se habla en este relato, ahora la situación se ha vuelto contra mí. Del espacio superior he caído al abismo del Infierno, entre gentes que no son creyentes; soy prisionero en el país de Ocidente; pero sigo experimentando una cierta dulzura que soy incapaz de describir. Esta intención pasajera fue uno de los sueños que rápidamente se alejan. Sálvanos, oh Dios mío, de la prisión de la Naturaleza y las trabas de la materia.


Henry Corbin
Teherán, 6 de junio de 1949
Lunes de Pentecostés