jueves, 30 de octubre de 2014

¿Tienes ganas de traicionarme? ¡Hazlo! ¡Hazme daño! ¡Inténtalo con todas tus fuerzas! Porque aunque lo consigas y me hagas el daño mayor, siempre habrá entre tú y yo una clara diferencia: que yo NO te he traicionado. Y lo que es aún mejor: que ni siquiera tengo la necesidad de hacerlo.

Julián Quintanilla

Otoño que se perdió en la horas o el silencio
buscando el arcoíris como un beso
o esa libertad preñada de pájaros y duendes
que escapa de la muerte o de la envidia con un grito
con un rumor de flores y de océanos.

Yo no estoy solo.
Después de todo
vivir es una hermosa compañía
aunque prefiero
el tacto secreto de tus ojos
al despuntar los labios
sobre el abrazo largo de la noche
y respirar contigo
el aire y el camino
mientras se abre sobre el cuerpo
el horizonte.


Ramas del tiempo
© Domingo Acosta Felipe